Cómo trabajamos

Un proceso claro para tomar decisiones de marca, producto y tecnología sin improvisación.

INDEFESSO viene del italiano, y significa “inalcanzable / inagotable”: un estándar que no se agota en una entrega. Ese es nuestro enfoque: sistema, criterio y ejecución precisa, pensados para sostenerse en el tiempo.

Cada proyecto se aborda como un sistema: contexto, prioridades y ejecución precisa. Esto reduce retrabajos y aumenta la calidad final.

Iniciar conversación

Revisamos cada caso personalmente. Si encajamos, te respondemos con los siguientes pasos.

01

Contexto y diagnóstico

1–2 semanas

Empezamos por entender el negocio, el momento y el objetivo real del proyecto. Antes de proponer, leemos el contexto: qué importa, qué duele y qué se necesita resolver.

Entregables

  • Lectura de contexto (negocio, marca, producto)
  • Objetivos y criterios de éxito
  • Mapa de riesgos y oportunidades
  • Dirección inicial de enfoque
02

Enfoque y planificación

1–3 semanas

Traducimos el diagnóstico en decisiones. Definimos prioridades, alcance y un plan claro para ejecutar sin dispersión. Qué se hace, qué no y por qué.

Entregables

  • Definición de alcance y prioridades
  • Plan de trabajo por hitos
  • Ritmo de entregas y validación
  • Alineación de expectativas
03

Diseño y construcción

4–12 semanas

Diseñamos y construimos con foco en claridad, coherencia y funcionamiento real. Trabajamos por iteraciones, validando decisiones y ajustando con criterio cuando el proyecto lo exige.

Entregables

  • Iteraciones y entregas por hitos
  • Revisiones y ajustes con criterio
  • Documentación esencial del proyecto
  • Pruebas y validación
04

Entrega y continuidad

1–2 semanas

Cerramos con orden: entrega final, documentación y próximos pasos. Si tiene sentido, definimos una etapa de continuidad para optimizar, escalar o mejorar lo construido.

Entregables

  • Entrega final y checklist de calidad
  • Documentación y handoff
  • Soporte inicial post-entrega
  • Siguiente etapa (si aplica)

Principios

Decisiones simples que sostienen proyectos complejos.

Claridad radical

Comunicación directa y decisiones explícitas. Lo que se hace y lo que no, siempre queda claro.

Criterio sobre velocidad

Priorizamos decisiones correctas y resultados sostenibles por encima de entregas apresuradas.

Foco boutique

Pocos proyectos a la vez. La atención y el detalle no se escalan por volumen.

Resultados reales

Medimos impacto sobre objetivos del negocio y del producto, no sobre métricas de vanidad.

Por qué este enfoque funciona

Porque reduce improvisación. Antes de ejecutar, definimos contexto y prioridades. Eso elimina retrabajos y decisiones impulsivas.

Porque cada fase tiene una intención clara: entender, decidir, construir y cerrar con orden. El resultado final se sostiene mejor en el tiempo.

Porque el criterio se nota en los detalles: desde la estructura de una marca hasta la calidad de un producto digital funcionando en el día a día.

Ver cómo aplicamos este proceso

Revisa casos reales donde diseño, producto y tecnología se trabajaron como sistema.

Ver casos destacados →

Si el enfoque encaja, conversemos.

Un buen proyecto empieza por entender el contexto.

Iniciar conversación