Insights·UX/UI

Diseño de productos digitales

De objetivos a flujos: cómo se diseña un producto que se entiende y convierte.

Publicación editorial. Si tu caso tiene restricciones específicas, lo vemos con contexto.

Diseñar un producto digital en Bogotá no es solo hacer pantallas bonitas. Es transformar objetivos de negocio en flujos funcionales que los usuarios entienden y usan. Este artículo explica el proceso real de diseño de productos digitales: desde entender el problema hasta construir interfaces que funcionan en el día a día.

Empezar por el problema, no por la solución

Muchos productos digitales en Colombia fallan porque empiezan diseñando la solución antes de entender el problema real. Si no sabes qué problema resuelves, cómo lo resuelves es irrelevante.

El proceso correcto empieza por entender: ¿qué necesidad tiene el usuario? ¿Qué fricción enfrenta actualmente? ¿Qué resultado quiere lograr? Solo después de responder estas preguntas puedes diseñar una solución que realmente funcione.

En INDEFESSO, empezamos cada proyecto de diseño de producto con investigación: entrevistas con usuarios, análisis de flujos actuales, identificación de puntos de fricción. Esto puede tomar tiempo, pero evita diseñar algo que nadie necesita.

De objetivos a flujos

Una vez que entiendes el problema, el siguiente paso es definir qué debe lograr el usuario y cómo lo logra paso a paso. Esto se traduce en flujos: secuencias de pantallas que guían al usuario desde donde está hasta donde quiere estar.

En Bogotá, donde muchos usuarios tienen diferentes niveles de familiaridad con productos digitales, los flujos deben ser claros y predecibles. No puedes asumir que el usuario sabe qué hacer: cada paso debe ser obvio.

Los flujos se diseñan primero en wireframes simples — esquemas de contenido y estructura, sin diseño visual — para validar la lógica antes de invertir en diseño visual. Esto permite iterar rápido y encontrar problemas de flujo antes de que sean costosos de cambiar.

La interfaz al servicio de la función

El diseño visual — colores, tipografías, espaciado — debe servir a la función, no al revés. Una interfaz bonita que confunde es peor que una interfaz simple que funciona.

En productos digitales para empresas colombianas, la claridad es más importante que la creatividad visual. Los usuarios necesitan encontrar información rápido, completar tareas sin fricción, y entender qué está pasando en cada momento. El diseño visual debe facilitar eso, no competir con ello.

Esto no significa que el diseño deba ser aburrido. Significa que cada decisión visual debe tener una razón funcional: este color diferencia acciones importantes, esta tipografía mejora legibilidad, este espaciado agrupa información relacionada.

Validar antes de construir

Construir un producto completo sin validar si funciona es costoso y riesgoso. En lugar de eso, valida con prototipos antes de desarrollar. Un prototipo puede ser tan simple como wireframes clickeables que muestran los flujos principales.

En Bogotá, donde muchas empresas tienen recursos limitados, validar antes de construir evita gastar en desarrollo de algo que no funciona. Puedes probar flujos con usuarios reales usando herramientas como Figma o incluso presentaciones simples, antes de escribir una línea de código.

La validación no tiene que ser compleja: muestra el prototipo a 5-10 usuarios objetivo y observa cómo lo usan. ¿Entienden qué hacer? ¿Se confunden en algún punto? ¿Logran completar la tarea principal? Esas respuestas te dicen si el diseño funciona antes de invertir en desarrollo.

Errores comunes en diseño de productos

Diseñar sin entender el problema: Empezar por las pantallas sin entender qué problema resuelves lleva a productos que nadie necesita. Siempre empieza por el problema.

Copiar interfaces de otros productos: Lo que funciona para otro producto puede no funcionar para el tuyo. Cada producto tiene su contexto específico: usuarios, objetivos, restricciones. Diseña para tu contexto, no para copiar.

Priorizar estética sobre función: Una interfaz bonita que no funciona es inútil. Prioriza claridad y funcionalidad, luego mejora la estética sin comprometer la función.

No validar con usuarios: Asumir que sabes qué necesita el usuario sin preguntarle es arriesgado. Valida siempre con usuarios reales antes de construir.

El proceso en INDEFESSO

En INDEFESSO, diseñamos productos digitales siguiendo un proceso estructurado: primero entendemos el problema y los usuarios, luego definimos objetivos y flujos, después diseñamos interfaces que sirven a esos flujos, y finalmente validamos antes de construir.

Este proceso puede parecer más lento que empezar directamente con diseño visual, pero en realidad es más rápido porque evita retrabajos. Es mejor invertir tiempo en entender bien el problema que construir algo que hay que cambiar después.

Para empresas en Bogotá que necesitan productos digitales funcionales, este enfoque asegura que lo que construimos realmente resuelve el problema y funciona para los usuarios, no solo se ve bien en presentaciones.

¿Necesitas diseñar un producto digital?

Cuéntanos qué problema quieres resolver y para quién. Te ayudamos a diseñar un producto que funcione, no solo que se vea bien.